“Hay canciones que al cerrar los ojos se convierten en personas” [Anónimo]

Hace algún tiempo, en un día muy normal, muy parecido a todos los anteriores, me encontraba junto a mi esposa en un Café compartiendo y conversando con uno de mis mejores amigos. Haciendo un recuento de esos largos donde uno necesita obligatoriamente ponerse al día, comenzando desde los acontecimientos más recientes y llegando casi al punto de la última vez que nos vimos, que generalmente esos lapsos de tiempo son extraordinariamente largos. Así que la conversación no tenía un tema específico, sino era una total y completa ensalada de temas que de alguna forma se entrecruzaban entre sí, pasando por las experiencias laborales, personales, profesionales y académicas. Mientras que en un fondo muy lejano se escuchaban canciones algo conocidas pero que, el volumen de nuestras voces y el ruido de las voces de las mesas contiguas, convertían la música en un simple susurro.

Café Canciones




No era que el ambiente musical tenía un volumen bajo. En esos sitios jamás el volumen es bajo. Simplemente que la concentración en nuestros distintos temas de conversación hacía que esto pasara a un segundo plano. Pocas veces había pausas. Generalmente cuando nos decidíamos, casi mecánicamente y de forma coordinada, a tomar un sorbo de nuestra bebida caliente. Esos eran los momentos que el silencio se apoderaba de nuestra mesa.

En uno de esos instantes de mudez, la música se hizo más perceptible para mi oído al momento que comenzó una canción de los 80 de Cyndi Lauper llamada “All through the night”.  Específicamente en el instante que suena el coro, mi mente tomo vida propia y decidió trasladarme violentamente al pasado. Me vi recostado a la mesa que tenía por escritorio en mi habitación cuando tenía diecinueve o quizás veinte años, intentando darle sentido a mi vida. Me di cuenta que la oscuridad prevalecía en el ambiente, pero no precisamente por falta de luz y la tristeza era un sentimiento predominante. Realmente no pude determinar, en esos poco segundos, que era lo que me aquejaba en ese tiempo.

Obviamente lo deje así, porque el ambiente era muy agradable como para que los malos recuerdos llegasen a dañar el momento. Decidí actualizar la relación de esa canción con el momento triste del pasado a ese momento alegre y agradable. Ahora cuando la escucho, simplemente mi mente viaja a ese día, al ruido del lugar, a las risas y a los cuentos. La remembranza anterior quedo casi borrada por completo. Bien lo dice la frase:

“La memoria es el perro más tonto, le tiras un palo y te trae cualquier otra cosa” [Ray Loriga (1947) – Escritor, director y cineasta español]

Y es que, la otra canción de Cyndi Lauper “Time after time”, que sonó justo después de la anterior, no me trae recuerdos oscuros, a pesar que quizás sonaba en aquel pasado estúpidamente triste, sino más bien pienso en la peli protagonizada por Matthew McConaughey y Jennifer Garner, “Los Fantasmas de mis Exnovias”, una especie de Mr. Scrooge mujeriego, que en vez de ser visitado por los espíritus de las navidades pasadas, presente y futura, lo hacen son los fantasmas de sus exnovias.

Y es que, algunas veces, las cosas más simples nos traen los recuerdos más fuertes y relevantes o los más tontos y triviales. Eso depende de cómo vayamos actualizando nuestra base de datos en nuestra memoria.

En un instante cualquiera, me encuentro sentado en algún lugar y percibo el aroma café recién hecho. Antes me hacía recordar las mañanas en casa de mis padres, después me veo en los primeros años de la universidad en la temporada de exámenes, cuando de alguna forma me estaba adaptando a mi nuevo ritmo de vida y me preparaba un café tan espeso y oscuro que parecía petróleo recién extraído del pozo y que podría hacer vomitar a cualquier árabe. Pero me mantenía despierto por un par de días y hacia que intentara cumplir con todas las actividades que realizaba en ese momento, sacando fuerzas de donde no las tenía. Ahora, recuerdo algunas madrugadas recientes cuando me he levantado a adelantar trabajo pendiente.

Recuerdos Canciones




O cuando uno va caminando por la calle, pensando cualquier cosa, quizás en lo que se va a hacer en los siguientes cinco minutos. Concentrado en cosas tal vez nada importantes cuando, de repente, pasa por nuestro lado una chica que lleva puesto un perfume conocido y nos envía como una bala de cañón al pasado. Y llegan los recuerdos que nos dan una verdadera paliza de la que tardamos un buen rato en recuperarnos, intentando retomar el pensamiento que teníamos al principio.

Otras veces nos puede enviar al pasado una foto, un lugar, el sabor de una comida o una canción. Especialmente las canciones. Llegan como golpes en la boca del estómago que nos dan cuando menos lo esperamos y nos dejan sin aliento por un largo rato. Como un volcán que hace erupción de repente, después de pasar siglos inactivo.

Todo pasa por nuestra mente como la escena de una película en cámara lenta. Algunas canciones simplemente nos recuerdan el filme donde las escuchamos. Por ejemplo cuando yo oigo “Shoot to trill” de AC/DC se me viene a la mente la película Iron Man. O al escuchar “Extreme Ways” de Moby, inmediatamente pienso en Jason Bourne. Otras canciones sencillamente nos hacen repasar aquellos momentos compartidos con amigos, familiares, cumpleaños, navidades o cualquier celebración alegre. Como Back in Black también de AC/DC me recuerda mi boda y también, a Megamente.

Pero, las peores son las que nos evocan aquellos instantes de nuestra vida que quizás quisimos olvidar. Antiguas novias, amigas, pasiones adolescentes, dolorosas derrotas, proyectos fallidos, estrepitosos fracasos, amores que matan y nunca mueren, mujeres fatales, relaciones tóxicas o chicas inalcanzables. Lo peor de todo es que, en esos imperiosos minutos, está sonando una canción. En un Café, en nuestra casa, en la del vecino, en una radio cercana, en un auto que pasa. No hay salvación.

Recuerdo una vez que una novia estaba mandándome al cuerno y en una casa contigua estaba sonando “In my dreams” de Reo Speedwagon. ¿Qué clase de sadismo del destino es ese? Ese día el vecino no podía estar escuchando una canción de Salsa o Merengue, algo alegre que en algún momento lo iba sustituir por el vago recuerdo de una de esas rumbas al estilo de The Hangover. No. Tenía que ponerse romántico. Como otra vez, otra novia que, también decidió seguir su camino sin mí a su lado, justo en el momento que estaba dándome su discurso de “no eres tu soy yo”, yo estaba escuchando AC/DC. Cualquier película con golpes, autos con alta velocidad, muchas balas y tipos rudos sustituye ese momento.

Cuando tenemos un triunfo épico casi nunca suena una canción. Cuando recordamos aquel momento de gloria extrema, de éxito absoluto, de levantar los brazos y gritar “I Win!”. No hay música de fondo. No hay saltos en cámara lenta mientras suena “Don’t stop believin’” de Journey o “It’s my life” de Bon Jovi.

Definitivamente nuestra vida está llena de canciones. Especialmente aquellas que nos traen a la mente esos segundos dolorosos que creíamos olvidados. Borrados de nuestra mente. Lo verdaderamente importante es no aferrarnos a ellos.

El pasado quedó atrás. No podemos retroceder en el tiempo y cambiar la emisora o apagar el reproductor de música. Simplemente tenemos que aceptar que esos fracasos, esas tristezas y esos planes fallidos de alguna forma nos sirvieron para aprender, para madurar y quizás para no repetir los mismos errores:

“Si no quieres repetir el pasado, estúdialo”. [Baruch Benedict Spinoza (1632 – 1677) Filósofo Neerlandés]

De canciones voy a escribir mucho. Mi vida está llena de canciones. En cada momento vivido, en cada alegría, en cada tristeza, siempre hay una canción. Gracias por leerme. Sera hasta una próxima entrada.




Soy venezolano. Ingeniero de Telecomunicaciones. Escribo aquí porque me gusta hacerlo. Soy entusiasta de la motivación y el desarrollo personal. Aquí les comparto un poco de eso, pero tambien mis vivencias, gustos e intereses, con alguna que otra reflexión.

Canciones que nos trasladan al pasado
Si te gustó lo que leíste ¡Compártelo!Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Google+
Google+
Pin on Pinterest
Pinterest
Share on LinkedIn
Linkedin
Share on VK
VK
Print this page
Print
Email this to someone
email
Etiquetado en:            

¡Tu opinión es importante para mi!

¡Se el primero en comentar!

avatar
  Subscribe  
Notificarme
A %d blogueros les gusta esto: