“La Red o Internet es considerada un gran aliado a la hora de potenciar la creatividad. Además utilizamos la Red para acceder a la información, comunicar, almacenar datos y divertirnos” [Tony Buzan (1942) Profesor y psicólogo inglés]

Antes de publicar la entrada Otra vez llego en frio de Diciembre me había ausentado (nuevamente) por un poco más de un mes. Esta vez no por haber abandonado el blog ni la escritura, sino más bien por problemas de índole técnica: fallas en la conexión de internet.

Conexión a InternetUno de los tantos problemas  que se padecen en este país es lo relacionado con el servicio de conexión a internet, especialmente las personas que residimos en zonas rurales y montañosas primero por la dificultad a la hora de instalar un cableado y segundo por la gran distancia existente con respecto a las antenas repetidoras. A esta situación se le suma el mal servicio que prestan las operadoras existentes en Venezuela y los lamentables y constantes hurtos de secciones de fibra óptica.

En mi caso, utilizo conexiones a internet inalámbricas, debido a que el sector en el que habito es rural y muy montañoso, lo que dificulta las conexiones cableadas. Al principio la conexión funcionaba bien, no de maravilla pero al menos me permitía hacer algunas cosas. Luego las fallas comenzaron siendo intermitentes, funcionaba unos días si y otros no.  Después solamente podía trabajar en las madrugadas y finalmente dejo de funcionar completamente. Sin justificación alguna.

Mi reacción inicial fue, indudablemente, despotricar y maldecir todo lo relacionado al país, su gobierno y su gente, sin buscar soluciones, como buen venezolano.  Seguidamente entré en pánico y con todo el pesimismo nacionalista que nos caracteriza, pensé que más nunca iba a tener servicio de internet por el resto de mi vida y que iba a morir sin volver a revisar mi Facebook ni compartir memes ni darle “Me Gusta” a la foto de alguna tipa explotada que no conozco.

Por último, y la que debió ser la primera acción que tenía que haber realizado, fue la de buscar soluciones al problema que se me estaba presentando en ese momento.

Zona rural sin Internet

En Venezuela operan cuatro compañías proveedoras del servicio de internet, las cuales son las principales y se encuentran en todo el territorio nacional: CANTV (la empresa estatal), Movilnet (filial de la anterior y también estatal), Digitel (privada nacional) y Movistar (privada transnacional). La primera quedaba automáticamente descartada, ya que la parte inalámbrica (que era la que yo tenía) había dejado de funcionar sin razón alguna y por medio de cable era imposible, así que  tenía que optar por aquellas que me ofrecieran un servicio 3G o 4G, lo cual lo hacen las otras tres.

No voy a incluir una tabla comparativa de las virtudes, carencias, precios, planes ofrecidos o características técnicas de cada empresa. Eso lo dejo para páginas dedicadas a la tecnología o a las noticias. Simplemente al final logré resolver.

La moraleja del cuento es que generalmente los habitantes del país caemos en una espiral de críticas, insultos, lamentaciones y quejas sin buscarle una solución a los problemas que se van presentando en el camino. Las soluciones a muchas de las dificultades están allí. Solamente hay que buscarlas. Algunas más fáciles y, obviamente, otras más complicadas y que, al encontrarlas, debemos trabajar duro en ellas.

El detalle es que, últimamente, los venezolanos preferimos no hacer nada, simplemente esperando que alguien resuelva todos nuestros problemas (léase gobierno) y de paso que nos paguen por ello, porque para eso están.

No hacer nada

No con esto estoy diciendo que no hay problemas graves, problemas sin solución o problemas cuya solución se escapa de nuestras manos. Pero están aquellos que la solución si está en nuestras manos y de alguna forma a nuestro alcance, solamente que preferimos tomar las cosas como si un hoyo negro se estuviese tragando al planeta.

Como las dificultades que se me presentaron con mi conexión a internet, por ejemplo. Al principio preferí trabajar, durante mucho tiempo, con un servicio que funcionaba muy mal, renegando y despotricando cada vez que funcionaba mal o simplemente no funcionaba. Escogí sentarme y sentirme víctima, cuando la verdad es que tenía la forma como resolver ese aprieto. Y así sucede con muchas otras contrariedades. Gracias por leerme. Será hasta una próxima entrada.

Soy venezolano. Nacido en la ciudad de Mérida. Mi profesión es la ingeniería y las tecnologías de la información. Escribo aquí y en otros sitios porque me gusta hacerlo. Soy entusiasta de la motivación y el desarrollo personal. Aquí les comparto un poco de eso, pero tambien mis vivencias, gustos e intereses.

Internet y el drama de poder estar conectado
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