El minimalismo no es la arquitectura de la abnegación, la privación o la ausencia: no viene definido por lo que le falta, sino por el carácter acertado de lo que está presente y la riqueza con qué se experimenta. [John Pawson (1949). Arquitecto, diseñador y escritor inglés]

Yo crecí en un ambiente bastante austero. No éramos pobres, en el sentido total de la palabra. Teníamos un poco más que muchas otras personas: techo,  ropa, calzado, nunca nos faltó la comida e incluso mis hermanos y yo tuvimos la ventaja de estudiar en colegios privados, pero no teníamos lujos ni posesiones valiosas. Mis padres trabajaban incansablemente para poder cubrir nuestras necesidades básicas. Así que nuestra casa nunca estuvo repleta de objetos que a la larga se podían ir convirtiendo en inútiles.

El hecho de estudiar en un colegio de niños ricos, durante mi adolescencia, me generaba cierta incomodidad. Me sentía excluido ya que, no podía compartir muchas cosas con mis compañeros de clase, como ir a los videojuegos, al cine, alguna fiesta o paseo que ellos siempre estaban planeando. Al hacerme adulto y empezar a conocer otro tipo de personas, me di cuenta que nada de eso era realmente necesario. Inconscientemente y sin proponérselo, mis padres, vivían de una forma “minimalista”.

El minimalismo existencial, o simplemente minimalismo, es una filosofía de vida que implica eliminar lo innecesario para centrarse en lo importante, una forma de buscar la felicidad y alcanzar la realización personal. Es un estilo de vida que no solo se adopta para alcanzar la plenitud a largo plazo, sino también como una herramienta práctica  para lograr objetivos determinados y adquirir destrezas, por lo que tiene especial notabilidad en términos de productividad. Esta forma de forjar la existencia se plantea como alternativa al estilo de vida consumista preponderante en las sociedades occidentales hoy en día, en la que se equipara la felicidad con la posesión de objetos. En pocas palabras el minimalismo implica eliminar lo innecesario en nuestras vidas, para tener espacio para abarcar más cosas, no menos.

Muchas personas tienen la creencia que si a alguien le “va bien” o “vive bien” es porque tiene abundancia en lo referente a lo material. Si alguien demuestra que tiene mucho dinero o posee objetos valiosos es porque es una persona exitosa. Eso es un error. No con esto pretendo decir que uno no debe evolucionar económicamente cada día más, pero pasarse la vida solamente pensando en ganar mucho dinero con la simple intención de darse lujos y comprarse miles de cosas inútiles, para mí, es una pérdida de tiempo.

En el mundo actual que vivimos, abrumados por la cantidad de cosas que diariamente nos apalean como E-Mails, llamadas, mensajes de texto, publicaciones en las redes sociales, publicidad por todos lados, novedades, ofertas, noticias, cambio climático, guerras, crisis económicas, debemos hacer lo posible por obtener fundamentalmente el conocimiento de poder diferenciar lo necesario de lo innecesario. Si deseamos mejorar nuestra calidad de vida, con el menor estrés posible y la más mínima ansiedad, tenemos que buscar la forma de reducir la cantidad de golpes que a diario recibimos. Hacer menos cosas de las que no deberíamos hacer y hacer más de las que son realmente importantes para nuestra felicidad, significa que tenemos que decir no a cierta cosas, para de esta forma tener la oportunidad y el tiempo para decir que sí a otras.

Según Wikipedia: “El término minimalista, en su ámbito más general, se refiere a cualquier cosa que haya sido reducida a lo esencial, despojada de elementos sobrantes. Es una traducción transliteral del inglés minimalist, o sea, que utiliza lo mínimo (minimal en inglés). Es la tendencia a reducir a lo esencial. Se aplica también a los grupos o individuos que practican el ascetismo y que reducen sus pertenencias físicas y necesidades al mínimo, es también el significado a simplificar todo a lo mínimo”.

El minimalismo fue un movimiento artístico el cual tuvo su máximo apogeo durante la década de los años 60 que pretendía resaltar la verdadera esencia de las obras de arte, eliminando las características y conceptos prescindibles de los objetos que rodeaban el tema central. Se buscaba producir el máximo efecto por medio de una mínima cantidad de elementos, que mientras más simples, mejor.

En la actualidad, el concepto de minimalismo está tomando un nuevo auge, y se va extendiendo no solo en el arte sino también como una forma de vida que muchas personas adoptan, y que básicamente implica enfocarse en lo que realmente importa.

Tampoco implica convertirse en un resentido social, criticando todo lo que otros hacen. Que es el error que comete mucha gente que decide acoger este estilo de vivir. El estar pendiente de si a este o al otro le gusta ostentar lo material que posee, no es vivir una vida tranquila. Debemos preocuparnos de nuestro entorno familiar, laboral y social, pero sin inmiscuirnos en la forma de vivir de los demás. Cada quien es libre de escoger la forma de vida que desea y el nivel de estrés que quiere para sí mismo. No hay nada de malo en llevar una vida sencilla, ya que en esta lo que importa realmente es lo esencial, quedando por fuera todo lo superficial y que a la final no nos aporta nada. Para tener este estilo de vida, se requiere de mucho compromiso, de tomar conciencia que es lo que realmente se desea y después entrar en acción. Se necesita de esfuerzo, de cambio de hábitos y de ir en contra de la corriente consumista de la sociedad.

Hay muchas cosas que se pueden disfrutar utilizando la menor cantidad de recursos. Y eso, hoy en día, es muy importante. El centrar nuestra vida en torno al dinero o en torno a la posesión de objetos que en algún momento se vuelven innecesarios, nos convierte en personas infelices, porque nunca se está satisfecho con lo que se tiene, y se llega a extremo de envidiar lo que poseen los demás. Gracias por leerme. Nos vemos en una próxima entrada.

Soy venezolano. Nacido en la ciudad de Mérida. Mi profesión es la ingeniería y las tecnologías de la información. Escribo aquí y en otros sitios porque me gusta hacerlo. Soy entusiasta de la motivación y el desarrollo personal. Aquí les comparto un poco de eso, pero tambien mis vivencias, gustos e intereses.

Minimalismo, vivir bien con poco
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